Diversas críticas ha causado en Europa la polémica sesión de fotos, titulada Der Migrant, que hizo Norbert Baksa en la que simula, con una modelo de alta costura con pañuelos en la cara y tomándose 'selfies', a mujeres sirias que intentan cruzar a occidente.
(La Tercera, Cultura / oct. 6) Polémica ha causado en el mundo entero la divulgación de una sesión fotográfica, en la que el húngaro Norbert Baksa retrata la crisis de refugiados desde una particular óptica: la de la moda. Las críticas han surgido ya que la tendencia para tratar la crisis migratoria, la peor desde la II Guerra Mundial, ha sido desde el respeto y el cuidado, desde la delicadeza.
Así ocurrió cuando llegó a los medios de comunicación la imagen de Aylan, el pequeño niño sirio que fue encontrado muerto en la orilla del mar Egeo en Turquía, donde abordó como tema principal si divulgar o no la fotografía. Finalmente, el menor que murió ahogado se convirtió en el símbolo de la crisis que hizo que la gran mayoría de los líderes mundiales pusieran su atención en lo que estaba ocurriendo en Europa. Pese a esto, el fotógrafo no dudo y utilizó modelos de alta costura para simular a mujeres sirias que intentan cruzar vayas para llegar a occidente, a quienes además muestra con pañuelos en la cara, tomándose selfies con celulares con carcazas Chanel, con tacos y hasta semidesnudas.
Las críticas por la sesión titulada Der Migrant (El Migrante), han venido desde todos lados. El diario español El Mundo incluso comienza su nota con "no todo vale para llamar la atención". Tras lo ocurrido, el fotógrafo se defendió en Twitter señalando que lo hizo para considerar la complejidad de la situación y crear conciencia.

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